Sala de espera
He trapeado casi toda la casa y ahora sí, faltando limpiar y ordenar una pieza, parece una casa. Pero sin el bebo todo está quedo y raro. A ratos afuera alguna gente grita aleteando el deseo de un gol peruano, pero solo eso. Y nosotros que tenemos que trabajar de noche y no hemos descansado nada sufrimos de impotencia esperando que me llamen o toquen a la puerta y me digan o me traigan a mi pequeño ya sano y a leguas de distancia de la maldita sección de emergencia de un maldito hospital del Seguro. Esta sala es una Sala de Emergencia.
